9.3.07

Me estoy volviendo masoquista. A diario estrello mi cabeza contra la pared para acomodar mis ideas, para ubicarte en un lugar de mi cerebro, donde no te extrañe tanto. Te extraño. El morder mis labios se ha convertido en mi pasatiempo favorito; los muerdo cuando dices algo que me deja callado, los muerdo cuando te escribo, los muerdo aún más cuando pienso en estar a solas contigo, los muerdo hasta el dolor intransigente. Muerdo mis labios y preferiría morder los tuyos, lo haré, lo haré. A veces te escucho, casi diario, bueno siempre. Dentro de mí, a un lado, debajo de la realidad, junto a los sueños, entre las paredes de la asequible morada nuestra. Eres mi tortura tangible, hablas, ves, discutes, imaginas. Aún no creo algunas cosas y ya las puedo sentir.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

mm...este esta muy interesante creo q me gustó mucho el juego d palabras q utilizas,le cambiaria algunas cosas pero tu estilo es interesante. Me gusto la ultima frase.

Anónimo dijo...

xd ok ok...

evamos el masokismo a su maxima expresion, porke la dueña de los te extraños en cuestion esta tan lejos de una lectura y de una mordida?

mm...hablando de mordidas porke no comienzas a explicarme kmo es ke sientes ese dolor lento y audas ke revela lo mas erotico del alma, porke no produces ese pensamiento de acecho ante la propuesta o el simple sentido de la lectura en su mas infina reduccion, has ke sienta cada ves ke muerdes tus labios y sigues con tu cigarro esperando el momento en el ke el dolor pueda dejarlo entrar en tus labios...