Respirando con la piel donde cada célula sangra de miedo, esperando que se derrame toda, me veo y en mis ojos no hay nada, están dilatadas las pupilas, ahora recuerdo cuando morí la última vez. El dolor de mi cabeza se ha vuelto familiar, mi migraña, hasta pienso que la vena que salta en mi sien me hace verme más interesante. Tal vez por eso al suicidarse se disparan en la sien, muchos no se suicidan, sólo que matan a su perqueña vena. Al final todo es igual, hoy muero de nuevo, quien pensaba que la muerte es definitiva, se equivocó rotundamente. La muerte es continuamente viva.
14.3.07
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
No hay comentarios.:
Publicar un comentario