30.10.07

Para matarme no necesito nada, ni a tí.
Disfruto clavar las notas en mi pecho
y escucharte reir burlonamente cuando sangro.
Siempre me ha gustado verte sonreir. Lo sábes.

Tengo mil razones para subir a tu azotea
y dejar caer mi piano arriba de tu cabeza.
Aunque a veces me arrepiento. Es muy caro.
Sin embargo uno no debe escatimar con los impulsos.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

solo te diré algo... escribe más seguido por favor(me encnata leerte)

Anónimo dijo...

HOLA DE NUEVO. TENIA MUCHO QUE NO ENTRABA Y SIGO PENSANDO QUE ERES GENIAL. BUENO ESPERAR... ESPERARE

Anónimo dijo...

jaja
morir? sangrar? ver sonreir? creo ke en lo ultimo apoyo...
jaja...el piano!! mala idea, ni sikiera por las miserables palabras de amor ke salen de la boca dejarias a tus dedos sin el placer de tocarlo...
no escatimes en impulsos
a veces esos son los ke te hacen vivir