No puedo ver tus palabras
ni escuchar tus miradas.
Tal vez no existas mas allá
de cuatro paredes y un cristal.
A veces intento salir y aventarme
al mismo precipicio tras la puerta
donde no hay nada, sólo palabras.
Quedaré sepultado entre letras.
Tus mismos ojos fijos, profundos
y tu cabello igual, color intranquiilidad.
Arremetes contra mis impulsos
como si te alimentaras de pensamientos.
Advertiste tu arribo, más no tu huida
comentaste contigo tu realidad alterna
y un día te hiciste caso y asesinaste.
Un día pasaba por ahí y me viste.
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1 comentario:
me pareces un buen escritor sigue asi de entusiasta.Aunque en el fondo creo q eres un poco triste o algo por el estilo,esas cosas no salen por salir siempre hay algo q incide a eso
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