22.4.08

Esta vez nos vistió la tarde
y nos arrulló el deseo.
Tocamos con una inpiración
fundada en la flor del vicio.

Brillaste mis ojos
como si fueran tuyos,
te robé no sólo la inocencia
sino también tu mirada.

Nazco cuando me desprendo de tí,
al separame estoy solo y con frío,
desnudo y con los ojos cerrados.
Revivimos juntos, moriremos ayer.


eneles omaet.