8.12.08

Dices:
Yo siento que hacer el amor es como la música
que primero entra suavemente por los oídos
hasta encontrar un punto tan sensible
que se convierte en una onda que se expande
y recorre el cuerpo por completo.

Pienso:
Tan poca experiencia y tanta verdad en tus labios.
Tal vez sea yo quién este aprendiendo contigo.

Conclusión compartida:
Hacer el amor es como la música
que primero entra suavemente por los oídos,
baja lentamente por el cuello y sube al cerebro,
llena de energía las manos, les da poder y calor
acaricia brazos y piernas. Llena el vientre.
Muerde sutilmente la espalda desnuda.
Humedece el cuerpo. Arranca el aire.
Hasta encontrar a la mitad del cuerpo
un punto tan sensible que emite una onda
y al expanderse llena al cuerpo por completo.
que se extingue y renace en el corazón.

3.12.08

La noche que cambió todo.
Fue ayer. Mañana y hoy.
El día menos planeado
y la noche más anochecida.

Tenía que ser de madrugada
por que yo no salgo de día.
Me tenía que embriagar tu mirada
mientras el alcohol nos bebía

Si te hubiera odiado un poco más
o querido un poco menos.
(nadia) hubiera pasado. Pero pasó.
Me abalancé sobre tus labios.

Te necesité los días consecuentes
y te deseé por las noches.
Esperaba que las lunas te desvanecieran
y te hicieron brillar con más intensidad.

Recuerdo que tu boca es a mi medida
y tu saliva es tan divina.
Me regalaste tus tan infinitos ojos
y tu más dulce sonrisa.

Entre el frío y el calor de la música.
Jugamos a ser amantes perfectos.
En el día menos planeado
y la noche más anochecida.

24.6.08

Sólo por gula.
Sigo comiéndome las horas evitando disfrutarlas.
Aún no digiero la forma de evitar tu visión
y ya me estoy siguiendo con los minutos.
Algunos prefieren devorar sus uñas.

Yo me comería hasta mí mismo
en estos momentos donde te añoro
así que cuídate por que después
seré sólo el entremés de tu cuerpo.

sutil y soez.. te necesito

4.5.08

MI MUNDO A TRAVÉS DE TU VENTANA
Capítulo I

Para vivir plenamente no necesito más que estos dos metros de banqueta, con aire acondicionado natural y mis mascotas libres entre la calle. No tendré que pagar el agua que llegue de las nubes, ni la luz que es subsidiada por mis vecinos, los muebles (que a mi manera de ver son minimalistas) ya estaban aquí desde antes de mi llegada, y creo que el estilo queda bien con mi fachada, además, los regaló el gobierno y uno nunca debe mirar el colmillo en el caballo regalado, y menos, viniendo de tan pobre riqueza. El árbol es mi perchero de madera genuina, de cemento y pavimento mi silla, mi cama y mi mesa. Tengo en el frente de mi vivienda, este gran ventanal sin marcos, persianas o vidrio alguno, Aquí es donde paso la mayor parte del día y obviamente esta vista es también, la razón principal para adquirir este pedazo de suelo. Pues mi ventanal está justo frente a tu pequeña ventana. Desde este punto miro el día y la noche. Mi mundo a través de tu ventana.

Me levanto muy temprano y espero el momento en que te asomes con esa pose altivamente romántica, tus brazos cruzados como abrazando mil sueños, tu cabeza levemente inclinada, siempre con la mirada profundamente intensa y segura. A veces hasta me da la impresión de que lo sabes todo, pero después, cuando el corazón se separa de mi razón (ósea, razón descorazonada) me doy cuenta de que la apariencia convence más que la esencia. No importa lo que sepas a mi me sabes muy rico. Entonces me buscas de reojo, como si no supieras que soy parte de la pintura que tienes fuera de tus persianas. Cada cosa pertenece a un lugar específico. Espero que no pienses que es mi soberbia la que mueve mis labios, pero me he dado cuenta de que tu mirada pertenece a mis ojos y mi cuerpo pertenece a tu visión.

A veces, cuando me miras fijamente se eriza mi piel y comienzo a sentir escalofríos, siento ganas de llorar sin lágrimas. El llanto interno es siempre más inagotable y aunque se dude es más visible. Alguien con un poco de talento actoral puede fingir lágrimas cuando no las siente y puede ocultarlas cuando no quiere ser vulnerable. Pero, el llanto del alma huele, se percibe y puede nunca acabarse. Esa sensación me ataca cuando tus ojos me atraviesan y poco a poco se desvanece el escenario normal de una vida y así, empieza a renacer el otro mundo lateral y subversivo. Las paredes que sostenían esos cuatro pisos de tu ventana se haces añicos, polvo muerto que el aire se lleva consigo, pero tu ventanilla se mantiene en pie. Los árboles sacan sus pies de la tierra y caminan siguiendo al que toma el papel de líder (que por cierto, tampoco sabe a donde va) y camina simplemente para estirar las raíces. Te sigo mirando de la misma manera “como tierra al cielo” hasta que mi banqueta va tomando el transparente color vede azulado y su estado se vuelve cada vez mas líquido, para que finalmente se convierte en agua, donde floto de forma normalmente inexplicable. Y es entonces cuando dejo de ser tierra, para convertirme en agua que se funde con el cielo.

22.4.08

Esta vez nos vistió la tarde
y nos arrulló el deseo.
Tocamos con una inpiración
fundada en la flor del vicio.

Brillaste mis ojos
como si fueran tuyos,
te robé no sólo la inocencia
sino también tu mirada.

Nazco cuando me desprendo de tí,
al separame estoy solo y con frío,
desnudo y con los ojos cerrados.
Revivimos juntos, moriremos ayer.


eneles omaet.

5.3.08

A la luz del sol te veo
mas fiel a tu rostro.
Sumiso, te veo, como tierra al cielo
espuma del olvido, razón del suicidio.

La risa aparta tus labios del deseo
como cada palabra a mi canción
desintegrando tu ser en mi piel
y mi sudor en tu tacón.

Explícito movimiento de expresión
en el encanto de esas notas
como describir tu rostro
en dos palabras y tus ojos en mil más.

Luna, luna, luna. Lunático.

9.2.08

Remueves cada razón infundada
clavando tus más finas palabras
al oído, a mis piernas y a mi pelvis.


te amo selene

22.1.08

Nadie acierta sobre el color exacto de tus ojos.
Tan cambiante. Absorbiendo la diferente luz.
Gracias a mi afortunado daltonismo lo encontré.
Son color ternura. Ternura clara matizados de pasión.

Son color ternura clara,
matizados de una pasión rara.

Como el andar sobre tu vientre
cuando en tu pupila mi deseo entre.

A veces el miedo me para
hasta que mi conciencia encuentre
lo que reflejas finamente en mi cara
y así, en el color de tus ojos se concentre.

Entre tanto, tu tonalidad se prepara
para que mi distintiva tinta se adentre
para enseñarte lo que mi cuerpo te depara
y sólo en tu piel mis instintos centre

Tu perfecta mirada me encara
y cualquier duda ambigua aclara.
Ahora sé que si tus mordidas no amara
a esta luna simplemente no la provocara.

Coloreaste un morado azulado carmín en mi pecho
y un amarillo rojizo turquesa para pintar el tuyo.
El color de tus ojos. Verde cobrizo grisaceo tono de cielo.
Tus ojos son color ternura. Ternura clara matizada de pasión.

17.1.08

La diferencia de años son edades muertas
donde sobrevivir es demasiado simple.
Con cálculos en tus ojos acentuados
y la feroz forma de comunicar mi palpitar.

Negro, blanco, negro, blanco, negro, blanco.
Ausencia de matiz. o ¿fondo para colorear?
Enmarcaré tu pose altiva de realeza fingida,
que te va muy bien. La crucificaré en mi cuarto.

Entre tanto, el misterio te encierra. Me corrompes.
La seducción debió ser tu castigo y bendición,
me matas y me devuelves la vida. Implacable.
Aún horas después sigue el ardor en mis labios
y dias despúes la comisura de mis labios inflamada

Pensé que odiaría la soberbia de tu andar
y la mirada firme con la que te presentas.
Sin embargo, te asemeja tanto a mí...
que me siento menos solo.

14.1.08

Necesito de nuevo
tu cabello bajo el mío.
Con tu piel encerrada
en la mirada entregada

Hacia el final vacío
de sudor compartido.
Espero paciente
a tu razón inconsciente.

Gasté demasiadas neuronas
haciéndole caso a mi sangre.
Que encuentra reposo
donde existió solo acoso.

Evitemos huir a través
de misteriosas palabras.
Que no omiten pasiones
con falsas razones.

9.1.08

Tus ojos inmersos en dimensiones paralelas.
Entre tanto, mis dientes hablandaban tu piel.
Olvidando tristes calles diluidas en alcohol,
divagando la gama de colores entre mis dedos.

Te besé cuatrocientas quince veces
Quizás más, sólo vi un número grabado en tu espalda.
Ese día nunca nos cayó la noche,
me caíste tú, con las pupilas ensanchadas.

Agradezco tu caminar tan desnudo,
de un lado a otro, escurriendo soberbia.
Frente al espejo, vanidosamente amabas tu reflejo
mientras tanto, yo te amaba a ti.


gracias.
No busco letras,
sino pensamientos
y no distingo colores
pero sí tus relieves.

Conozco videncias
de mis dedos zurcidos,
con deseos rebeldes
de religión amnésica.

No espero destiempos
ni medias lagunas.
Nunca llegues después
ni te vallas antes.